martes, 26 de noviembre de 2013

La navidad en el cine


El fervor de los clásicos de navidad

La navidad, representada en la pantalla del cine, parecería funcionar en el imaginario colectivo como una fecha que convoca a las películas que realzan el espíritu festivo, la armonía familiar y la generosidad.  Son películas que pese a  haber visto una y mil veces en pantalla y de pecar de simplistas e incluso sentimentales, el público las demanda. Son films puramente emotivos y en gran medida idealistas. Curiosamente no se encuentra en su argumento una mención al origen de este festejo.
¿Qué hace que estas películas tengan tanta popularidad? Posiblemente que estos films recurran a la estructura del melodrama, es decir, una acción dramática, que exagera aspectos sentimentales, o lacrimógenos con el fin de provocar emoción en el público. Y  claro que lo logran, consagrándose muchas veces como clásicos.

¿Quién no recuerda con apego Home Alone (Mi pobre Angelito) cuando la madre del pequeño niño de las mil travesuras, luego de quedar distanciados en países distintos, logra reencontrarse con su hijo para pasar con él la noche buena? O Jingle all the way (Un Padre en apuros), que cuenta las maniobras que debe hacer un padre para lograr complacer a su hijo con su regalo deseado. Incluso las aventuras del clásico cine norteamericano It´s a Wonderful life! (¡Qué bello es vivir!).
Además de ser una fecha que nos llama al ritual de decorar árboles, preparar la cena, y recibir regalos, la navidad tiene sus raíces en el cristianismo. Sin embargo, en este tipo de films (o en su mayoría) no hay rastros de su origen. Muchos de las películas que se estrenan, o que son comúnmente transmitidos por cable, no intentan transmitir el significado de la navidad, sino que, lo que vemos representados en la pantalla grande son ciertos valores culturales que se enaltecen: amistad, amor, generosidad, unión.
Los valores laicos que se exaltan son una construcción convencional e ingenua de un modelo de sociedad ideal. La propuesta de estos films  no es sino exaltar las emociones y sorprendernos con esa magia espirituosa, sin dejar lugar a cuestionar motivaciones sociales y de índole moral.
Poco encontraremos de la causa de estas celebraciones en los films, sobre todo Hollywoodenses. La sociedad y en consecuencia el cine, como espacio privilegiado donde se depositan las representaciones de lo que una época es, encuentra en estas fecha un espacio de celebración y emotividad que transciende cualquier significación original. Seguramente eso explique su triunfo y recordación en la cultura popular.




No hay comentarios:

Publicar un comentario